Mi predisposición sexual nunca involucró la copulación, ya que sólo conocía a las mujeres vestidas. Al enfrentarme a su desnudez (en una época en la que todavía me sentía sin defectos físicos), la figura femenina se de-compuso ante mis ojos, y se esfumó su conexión con mi libido. Haberlo dejado ser me habría ahorrado muchos problemas, y me habría ayudado a disfrutar más de la vida; pero yo no pensaba en eso, porque en mi vida siempre le tuve miedo a mi realidad, ya que la asociaba con la soledad, con no calzar. Así que no me quedé con mi decepción, y seguí intentado ser sexual. Me sentía como si me estuviera perdiendo una fiesta por estar enfermo - la única fiesta, la fiesta heterosexual; fuera de la cual sólo hay aburrimiento y sufrimiento. Y (siguiendo con la metáfora) intenté muchas veces sentirme "sano" y salir de mi hogar; pero siempre que iba en camino a la fiesta, tenía que devolverme porque en verdad aún estaba "enfermo". Y en mis idas, les avisaba a todos que iría a la fiesta, que era como ellos. Muchos creen que soy muy sexual por lo que ha salido de mi boca, pero no saben lo que estaban realmente viendo de mí, porque ellos no están detrás de mis ojos. Muchas veces he actuado una idea, y las personas más tarde me comentan que soy de tal manera.
Siempre he actuado mucho y he desechado mi experiencia de las cosas. El ejemplo más importante es mi obsesión por ser hombre, lo cual se podría interpretar como baja autoestima masculina. Pero no podría haber sido así ya que muchas veces mi espontaneidad me hacía significar 'amanerado' o 'ñoño'... un perdedor (lo que afectaba incluso en el tono de mi voz). Yo sentía presión y miedo, y presionaba a otros. No había nada más que desear privilegios adecuados para lo que se supone que yo sea, o sufrir. Si dejo de trabajar mi género, no lo reemplaza una identidad espontánea, ni tampoco sucede que fluya entre géneros. Me siento separado de todo eso.
Que se refieran a mí como hombre me afecta, aunque trato de que no sea así porque no quiero arruinar casi toda conversación que tenga por andar corrigiendo. A veces, desconocidos piensan que soy una mujer y no se dan cuenta, lo que me hace sentir bien porque significa que no debo tener cuidado de faltar a expectativas que me han agobiado, es como si se me induljera mucho más. Pero es sólo una ilusión porque a las mujeres se les exige más. Sólo puedo decir, al menos por ahora, que me basta con que me comprendan, con que me crean. Ni si quiera le estoy haciendo daño a nadie.
Quiero aceptarme tal como soy y que los demás me conozcan, porque quiero contar por lo que soy. He tenido varias amistades, pero incluso en las mejores me he sentido aislado, me he sentido como una ilusión sonriente. Quiero disfrutar mi vida tal como soy y dejar de esperar convertirme en alguien válido. Ya lo soy.
Soy asexual. No soy heterosexual, ni homosexual (y lo probé). Soy agénero, no soy ningún tipo de mujer ni ningún tipo de hombre, ni si quiera único ni única.
Sólo quiero que se acepte y seguir adelante...
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